Se revela que el invitado está creando su propio perfume con la ayuda de Nina Lameison, una perfumista de Tucumán.
El proceso creativo se basa en contar la historia de vida del invitado para componer el perfume, ya que los aromas tienen la capacidad de desbloquear recuerdos.
Se resalta la conexión entre los aromas, la memoria y las experiencias personales, como el olor de la casa de los abuelos o las vacaciones.