El sistema de salud colombiano, a pesar de su amplia cobertura, enfrenta problemas de calidad y una deuda de 7 mil millones de dólares. La reforma radical propuesta por el gobierno de Gustavo Petro no avanzó en el Congreso, y la intervención de prestadores de salud acusados de corrupción generó un colapso.
En Tumaco, una de las zonas más afectadas, se evidencian problemas de acceso a medicamentos y atención médica, con casos como el de Xiomara, quien tuvo una cesárea de emergencia y un bebé prematuro, y María Santos, que viaja largas distancias para su tratamiento de diálisis. La falta de suministros y la precariedad histórica en territorios alejados profundizan la crisis.