El estudio de la Universidad de Cambridge divide el desarrollo cerebral en cinco fases, marcando la adolescencia desde los 9 hasta los 32 años, etapa en la que las conexiones neuronales experimentan un periodo de eficiencia desmesurada.
Se plantea que los cambios en las conexiones neuronales, más allá de los aspectos psicológicos y sociales, son la base de esta periodización.
Se reconoce que, si bien el estudio se enfoca en la anatomía cerebral, los aspectos sociales y de maduración conductual difieren significativamente entre los 9 y los 32 años.