Las principales potencias mundiales, lideradas por China, Estados Unidos y Rusia, se encuentran en una carrera por el dominio militar. Xi Jinping recibió en Pekín tanto al presidente estadounidense como al ruso, Donald Trump, en un intento por consolidar la influencia china.
Mientras Trump busca una relación estable con China, Xi Jinping le advirtió sobre el manejo de Taiwán, sugiriendo que un mal manejo podría llevar a un conflicto. La creciente presión de China sobre Taiwán, y su expansión militar en los mares de la región, generan preocupación en Washington.