La policía desarticuló la "banda del 79", dedicada a realizar violentas entraderas y robos automotores en La Plata. Se estima que la banda cometía entre 14 y 15 hechos delictivos por semana, operando desde el interior de los penales bonaerenses.
La investigación reveló que muchos de estos delitos eran organizados a través de teléfonos celulares dentro de las cárceles, con la presunta connivencia del personal penitenciario. Se calcula que hay más de 60.000 teléfonos en los penales, muchos de ellos ingresados ilegalmente.
Las escuchas telefónicas revelan la jerga utilizada por los delincuentes para planificar robos y estafas. Incluso, se menciona que jueces de San Isidro fueron víctimas de vaciamiento de cuentas, lo que motivó allanamientos en diversas cárceles de la provincia.