Bolivia aprobó un proyecto para eliminar la ley de estado de excepción, vigente desde 2020, que regulaba la aplicación de medidas extraordinarias en crisis. La decisión se da en medio de una escalada de tensión política y social.
La norma, que deberá ser discutida en Diputados, reduciría las restricciones legales del Ejecutivo para implementar medidas excepcionales. Esto ocurre mientras diversos sectores presionan al gobierno para liberar las rutas bloqueadas por sindicatos, movimientos campesinos y afines a Evo Morales.
Las protestas, iniciadas en mayo por escasez de combustible, inflación y deterioro económico, derivaron en pedidos de renuncia contra Rodrigo Paz. El gobierno denunció un intento de alterar el orden democrático y responsabilizó a Morales por alentar las protestas.