El "Vasco" Rogelberg describe a Carlos Bianchi como un entrenador simple y directo, capaz de comunicar sus expectativas con pocas palabras.
Destaca la importancia del staff que acompañaba a Bianchi y la conformación de un grupo unido en Boca Juniors, logrando éxitos significativos que marcaron un punto de inflexión para el club.
Emocionado, recuerda la final de la Libertadores en Brasil, su último partido con Boca antes de irse al Villarreal, y las lágrimas de alegría por el logro conseguido y la despedida del club.