Belgrano se consagró campeón del fútbol argentino tras vencer a River Plate en una final muy disputada. El equipo cordobés logró su primera estrella en 121 años de historia.
El partido, jugado en el Kempes ante una multitud, tuvo incidentes en los ingresos, pero dentro del campo fue una fiesta de fútbol. Belgrano buscó el triunfo desde el inicio, entendiendo la importancia del partido más preponderante de su historia.
River se puso en ventaja con goles de Colidio y Galván, pero Belgrano reaccionó con un gol de Morales de cabeza en el primer tiempo. En el segundo tiempo, River volvió a ponerse en ventaja con un gol de Galván, pero Belgrano, con los cambios y la garra de sus jugadores, logró el empate a través de un penal convertido por Ubita Fernández y el gol del triunfo sobre la hora, también de Fernández.
El equipo de Sielinski demostró solidez y superó a un River que no logró entrar en partido y cometió errores, incluyendo decisiones tácticas de su director técnico, Coudet. La victoria de Belgrano significó un duro golpe para River, que además sufrió la lesión de Acuña.