Belgrano de Córdoba se consagró campeón tras vencer a River Plate por 3 a 2 en una final electrizante. El equipo cordobés, dirigido por Sielinski, logró revertir un marcador adverso en los minutos finales del partido.
La polémica se centró en un penal sancionado a favor de Belgrano, que desató la furia del entrenador de River, Coudet, y generó fuertes críticas al arbitraje de Jael Falcón Pérez. A pesar de las protestas, el árbitro se mantuvo firme en su decisión, respaldado por el VAR.
Los goles de Belgrano fueron de Morales y dos de Zubita Fernández, mientras que para River anotaron Galván y Colidio. El penal decisivo, convertido por Huguita Fernández, selló la victoria del Pirata, obteniendo su primer título en Primera División tras 121 años de historia.
La derrota de River provocó la indignación de Coudet y varios jugadores, quienes cuestionaron el arbitraje. Sin embargo, se argumenta que las decisiones del juez no fueron determinantes en el resultado final, y que el corazón y la garra de Belgrano fueron claves para la victoria.