Los manifestantes en La Paz buscan llegar a la Plaza Murillo, sede del poder presidencial, pero la policía ha establecido un fuerte cordón de seguridad a varias cuadras de distancia. La policía intenta evitar el avance con barricadas y el uso de gases lacrimógenos.
La tensión escala cuando los manifestantes agreden a la policía con bombas de estruendo y piedras, a lo que las fuerzas de seguridad responden con gases. El reclamo principal es la renuncia del presidente Rodrigo Paz, impulsado por Evo Morales. La situación es de extrema violencia y confrontación.