Los habitantes de Bamako, la capital de Mali, sufren cortes generalizados de electricidad debido a los ataques perpetrados por el grupo terrorista "Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes" (JNIM), vinculado a Al Qaeda, contra infraestructuras críticas de la ciudad.
Los ataques se dirigieron contra la represa hidroeléctrica de Manantali, una de las principales fuentes de suministro eléctrico del país. El grupo yihadista busca ejercer presión sobre la capital y sus rutas de suministro.
Los cortes de luz han afectado las comunicaciones y los servicios en línea, obligando a los cibercafés a buscar alternativas de suministro. La situación ha llevado a un aumento en la demanda de paneles solares, aunque sus precios también se han disparado debido a la inseguridad y los conflictos globales.