Un bombero que trabajaba como chofer de aplicación fue asaltado y herido por delincuentes que se hicieron pasar por pasajeros. El hecho ocurrió en una zona oscura y de calles de tierra, lo que dificultó la visibilidad y la posibilidad de cámaras de seguridad.
Los asaltantes, uno con un cuchillo y otro con un "fierro", atacaron al bombero, quien intentó defenderse con su pistola, pero esta se trabó, causándole una herida en la mano. Los delincuentes le robaron la moto, que utilizaba para trabajar.
El hecho quedó registrado en una cámara que llevaba el bombero en su casco, y las imágenes muestran el momento del forcejeo y el robo. A pesar de la violencia, el bombero agradece no haber disparado, ya que podría haber matado a alguien.