Un ciudadano argentino de 63 años fue detenido en el estado de Minas Gerais, Brasil, acusado de racismo.
El hombre es señalado por haber tomado fotos y grabado a un niño afrodescendiente de 7 años durante un paseo turístico. Los mensajes discriminatorios enviados a un familiar a través de chats, junto con las fotos, constituyen la base de la acusación. Un pasajero alertó a la madre del menor, quien confrontó al acusado, pero este negó los hechos. El delito de racismo en Brasil conlleva graves penas.