La difícil situación laboral en Argentina se refleja en largas filas de personas buscando empleo, incluyendo choferes de aplicación, vendedores y despedidos.
Muchos de los desempleados son "subocupados demandantes", trabajando menos de 35 horas semanales y necesitando ingresos adicionales para subsistir.
La sobrecalificación es un obstáculo para conseguir empleo, ya que las empresas evitan pagar salarios más altos. La revista The Economist advierte sobre un "apocalipsis laboral" a nivel mundial, exacerbado en Argentina por la alta informalidad.
Las mujeres jóvenes entre 16 y 24 años son las más afectadas por el desempleo, profundizando la feminización de la pobreza.