En la mañana del 25 de mayo, la tradición de comer pastelitos se vivió a pleno. Se exploraron los secretos de la receta, incluyendo el debate eterno: ¿de batata o de membrillo?
Los expertos compartieron los detalles de la masa, destacando la importancia de la hidratación y elasticidad para un sellado perfecto antes de la fritura. Se detalló el proceso de doble fritura, esencial para lograr la crocancia ideal sin quemar el hojaldre.
La preparación culminó con un almíbar clásico y granas, decorando los pastelitos que, para muchos, son el broche de oro de un 25 de mayo.