Se destaca la importancia de las actividades manuales y táctiles como contrapunto al exceso de tiempo frente a las pantallas. Se mencionan talleres de cerámica, cocina y otras actividades creativas como formas de liberar energía acumulada.
Se subraya que canalizar esta energía a través de acciones concretas y creativas es fundamental para el bienestar, especialmente cuando se experimenta estrés o ansiedad. Se resalta que el problema surge cuando la preocupación se vuelve crónica.