La inflación de alimentos y bebidas en la tercera semana de mayo mostró una aceleración preocupante, según diversos relevamientos. La consultora LSG marcó un 1,1% de aumento, un dato que llama la atención dado que en las dos semanas previas no había reportado variación.
Otras consultoras también reflejaron esta tendencia alcista: Ecovius registró un 1,1% en alimentos y bebidas, una suba respecto a la semana anterior. La única excepción fue Analítica, que marcó un 0,6%.
Estos datos son relevantes porque el rubro de alimentos y bebidas tiene un peso significativo en el índice general de inflación. El gobierno busca que la desaceleración continúe tras el dato de abril, y las proyecciones para el índice general de mayo apuntan a un 2,5%, lo que cumpliría el objetivo oficial.
Las diferencias entre consultoras se explican por las metodologías de relevamiento (online vs. presencial) y los productos específicos que se monitorean. Sin embargo, la tendencia general indica una aceleración inflacionaria en alimentos y bebidas.