Una mujer relata su profunda experiencia espiritual tras buscar el Espíritu Santo. Tras 21 días de ayuno y oración intensa, sintió una paz y felicidad completas que transformaron su mentalidad y pensamientos.
Ella describe el Espíritu Santo como la representación de su fe, aquello que la animó a amar sin ver y a amar genuinamente. Siente que recibió una parte de Dios en su interior, la cual florece y se muestra a otros necesitados, marcando un nuevo comienzo y una nueva historia con Él.
"El Espíritu de Dios cambió hasta inclusive la vida."
La transformación que experimentó la llevó a superar la depresión, la tristeza y los pensamientos negativos que la aquejaban, brindándole fuerza, paz y alegría.