En el caso Sofía Herrera, surgió una pista desde Neuquén que indicaba que la niña estaba retenida y se pedía rescate. Se intervino la justicia federal tras recibir una grabación donde una niña decía ser tía y querer llamar a su mamá.
Esta situación generó la intervención de la justicia federal y se considera la actuación de oportunistas en medio de la desesperación por encontrar a Sofía. La voz en la grabación fue identificada por la familia como la de Sofía, lo que añadió un componente emocional a la investigación.