El cuestionamiento a las decisiones del técnico de River Plate, Chacho Coudet, tras la derrota en la final se intensifica, centrándose en los cambios realizados y la composición de la defensa.
Se critica el ingreso de Pecela en lugar de Facundo González, lo que llevó a movimientos en la defensa (Martínez Cuarta y Rivero) que generaron inseguridad. Esta modificación defensiva es vista como un error que contribuyó al penal a favor de Belgrano.
Aunque algunos jugadores como Bustos y Rivero (por el penal) también son criticados, el foco principal recae en Coudet, considerado el principal responsable de la derrota. Se menciona que River "regaló" un título y la clasificación a la próxima Copa Libertadores.