Se analiza la forma poco ortodoxa en que el Canciller anunció la posible visita del Papa Francisco a Argentina, Uruguay y Perú, generando dudas sobre la veracidad y generando especulaciones políticas.
Se cuestiona si el gobierno busca instrumentalizar la visita papal para generar buenas noticias en un contexto de dificultades económicas y tensiones internas, como la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo.
Se recuerda que tradicionalmente los viajes papales son anunciados por el Vaticano, y que la forma en que se hizo el anuncio podría haber sido motivo para que el Vaticano frenara la visita en otras épocas. Se espera que el mensaje del Papa se centre en la unidad de los argentinos y los valores del Evangelio.