Mauricio Macri, en una analogía del presidente como capitán de un barco, advirtió sobre los peligros internos que amenazan la estabilidad, comparándolos con fisuras en el casco, a diferencia de los peligros externos como las tormentas.
Macri sugirió que estos peligros internos, como el populismo o las "ideas trastornadas", son silenciosos y pueden llevar al hundimiento del barco si no se atienden.
El programa criticó la precariedad y desactualización del discurso de Macri, calificándolo de similar al kirchnerismo en su falta de discusión de ideas concretas y visión de la realidad argentina.