Se reflexiona sobre lo "imposible" en el deporte, mencionando la retirada de la camiseta número 10 en el 2000 por ser irremplazable, la hazaña de ganar el oro con tres cuartos de pulmón, pintar una Ferrari de negro y el Tata Brown jugando la final del '86 con un dedo lesionado.
Se plantea la idea de que lo imposible puede ser relativo y que las actitudes y la determinación pueden superar las limitaciones.