Se hace un llamado a quienes se sientan tristes, apartados o que hayan tenido impedimentos para acercarse a la casa de Dios. Se les anima a tomar la decisión de comunicarse, asegurando que hay un equipo de personas listas para atender su llamada y ayudarles.
Se proporciona un número de teléfono para la central de atención: 5252 4070 (con prefijo 011 para llamadas desde el interior). Se enfatiza que las personas que atienden en la central han vivido y superado situaciones similares a las que enfrentan quienes llaman, ofreciendo comprensión y apoyo.
Se anima a las personas a marcar el número si sienten que su vida, familia o relaciones están en un desastre, o si se sienten solos, tristes o abandonados. Se les asegura que, así como otros han superado sus problemas, ellos también podrán hacerlo.