Leticia Brecci justifica su decisión de compartir su historia personal, a pesar de haber alcanzado el éxito profesional y la fama, argumentando que la fama sin un propósito mayor carece de sentido.
La actriz, que trabajó con directores de renombre y tuvo una carrera exitosa, siente la necesidad de transmitir un mensaje de esperanza y autoaceptación, especialmente a las mujeres.
Brecci enfatiza que su experiencia con los trastornos alimenticios y la presión por un cuerpo "perfecto" le causó un profundo daño, y que prefiere usar su voz para ayudar a otras personas que puedan estar pasando por situaciones similares.