Los hinchas de River Plate expresan su confianza en la victoria a pesar de un semestre complicado. El partido contra San Lorenzo se considera un punto de quiebre que los impulsó a la final.
Comparten la experiencia de haber viajado 300 kilómetros remolcando una camioneta averiada, demostrando la devoción por el equipo. La previa se vive con asados y la esperanza de un triunfo.
Se analiza la presión que ejerce la historia de River sobre los jugadores, quienes deben ganar siempre. La posible reaparición del fantasma de Belgrano en caso de un resultado adverso se presenta como un factor a tener en cuenta.