La situación de los jóvenes en Argentina se torna cada vez más crítica, con salarios que no alcanzan el millón de pesos y un desempleo que los afecta el doble que a la población general.
Se triplicó la cantidad de jóvenes de entre 18 y 21 años endeudados, alcanzando los 600 mil, y el acceso al crédito oficial es limitado, obligándolos a recurrir a mercados informales con tasas de interés exorbitantes.
La mayoría de los jóvenes (92%) se encuentran en el mercado informal, y la falta de acceso a servicios básicos en barrios populares agrava su vulnerabilidad.