Se revela que el actual jefe de la barra brava de River, quien en 2011 ingresó al campo de juego para detener un partido, hoy tiene permitido el ingreso al estadio. Esto se debe a que no posee una prohibición de admisión activa.
Se cuestiona la efectividad del operativo policial y la falta de entrega de información completa por parte de los clubes a las autoridades de seguridad, lo que permitiría el acceso de personas con historial conflictivo.