La interna en La Libertad Avanza escala, evidenciando un presunto incumplimiento del contrato electoral con los votantes. Se señala una falta de diferenciación con gobiernos anteriores, como el Frente de Todos o Juntos por el Cambio.
La crítica se centra en la supuesta pérdida de la superioridad moral y la capacidad de ejecución que caracterizaron la campaña del espacio. La discrepancia entre el discurso de campaña y la gestión actual genera cuestionamientos sobre la coherencia del partido.
Se debate sobre la legitimidad de las acciones del gobierno y la posible "caradurez" de algunos de sus voceros al justificar decisiones que contradicen las promesas de campaña. La tensión interna y las acusaciones mutuas marcan el panorama político del espacio.