La interna dentro del gobierno de Javier Milei se manifiesta en diversas pugnas de poder, especialmente entre Santiago Caputo y Karina Milei. Se discute la influencia de estos enfrentamientos en la gestión y la imagen presidencial.
Martín Menem también se ve envuelto en la polémica, con acusaciones de haber mentido al presidente, lo que habría deteriorado la confianza depositada en él. A pesar de estas tensiones, se percibe un esfuerzo por parte de Milei para mantener la unidad y apaciguar los ánimos de cara a los desafíos políticos futuros.
La situación de Victoria Villarruel también es abordada, cuestionando su rol y la decisión de no cursarle invitaciones a actos oficiales como el Tedeum. Se sugiere que su rol debería limitarse a sus funciones institucionales como presidenta del Senado, dada su supuesta postura crítica hacia el gobierno.