La erosión hídrica es un proceso de degradación principal en las regiones semiáridas del centro de Argentina. El INTA San Luis recomienda ajustar prácticas de manejo y aplicar estrategias de sistematización para mitigar la erosión y sostener la productividad, especialmente en la Cuenca del Morro, una zona vulnerable a precipitaciones intensas.
Para estudiar este fenómeno, se utiliza un simulador de lluvia que permite controlar la intensidad y comparar diferentes condiciones de suelo y prácticas de manejo. Las lluvias intensas, incluso en zonas semiáridas, causan procesos de erosión hídrica significativos, afectando la infraestructura y la productividad de los cultivos.
Los ensayos realizados en la Cuenca del Morro, aplicando 35 mm de lluvia en 10 minutos, demostraron que los sitios agrícolas produjeron entre 2 y 7 veces más sedimentos que los sitios naturales. Sin embargo, los sitios naturales presentaron mayores niveles de escorrentía debido a la hidrofobicidad del suelo, causada por la materia vegetal.