Un relevamiento del INTA en el centro oeste de Formosa señala la incidencia de los "renovables", especies leñosas que buscan recuperar la vegetación original pero que pueden dificultar el crecimiento de pasturas forrajeras en campos ganaderos.
Estas especies, que responden a la alteración del ambiente, cumplen una función ecológica de cubrir el suelo y evitar la erosión. Sin embargo, desde el punto de vista de la producción animal, su valor forrajero es bajo, generando una competencia con las pasturas destinadas al ganado.
El estudio destaca que la alteración entre sequías y años húmedos actúa como disparador de la aparición de estas leñosas. El manejo de la carga animal, el factor de utilización del forraje y el tiempo de descanso de las pasturas son claves para controlar su proliferación.
Se observa que los establecimientos que siembran pasturas consociadas (más de una especie) logran una mayor cobertura y han tenido mayor éxito en el manejo de estas especies. La cantidad y tipo de especies leñosas varía hacia el oeste de la provincia, lo que requiere estrategias de manejo diferenciadas.