Se narra de forma humorística un operativo policial en Tucumán para capturar a dos delincuentes que robaban billeteras en una heladería. Los oficiales Ochoa y Miranda intentan atraparlos, pero tropiezan y se lastiman.
Ante la falta de una orden de allanamiento, los oficiales simulan ser clientes en la heladería para poder ingresar y detener a los tucumanos.
Tras la detención, se aplica la "regla de combate número uno de la policía de Tucumán", y los delincuentes son entregados a la policía local.