Especialistas y productores impulsan la valorización de la carne proveniente de sistemas pastoriles, destacando sus beneficios ambientales, nutricionales y culturales. Se señaló que la nutrición principal del ganado es el pasto, a diferencia de sistemas más intensivos que recurren a grasas.
Se promueve la valoración de sistemas pastoriles extensivos que utilizan el pastoreo durante todo el ciclo, conservando la calidad y características de las carnes a pasto. Estos sistemas contribuyen a la diversidad biológica y social, ya que requieren mano de obra constante.
Sin embargo, se advierte que aún falta diferenciación comercial y reconocimiento por parte del consumidor, ya que las carnes a pasto no siempre están identificadas o pueden tener un aspecto menos atractivo. Se busca que el consumidor pueda elegir conscientemente.