Se hizo un llamado a participar en el "Día de la Libertad" en la iglesia, destacando que muchas personas, aunque sonrían por fuera, viven atrapadas por heridas del pasado, enfermedades, miedo o voces internas que les dicen que no valen nada.
Se enfatizó que, a pesar de que muchos luchan en silencio, la iglesia ofrece un espacio para experimentar la verdadera libertad de Cristo. Se recordó la dirección y horario del evento en Buenos Aires, animando a asistir con familia y amigos, o con alguien que necesite ser liberado.