Ian Lucas se consideró un fuerte candidato en Masterchef, no solo por su desempeño en la cocina, sino principalmente por su simpatía y carisma. A pesar de enfrentar prejuicios iniciales, su actitud positiva y su conexión con el público lo destacaron.
El participante mencionó que, junto a Reini y Joaquín, formaban un grupo de favoritos. Sin embargo, él creía que su simpatía y la buena onda que transmitía eran factores clave para ganar el concurso, tal como lo percibió Moria Casán.