Ian Lucas reflexionó sobre su infancia, marcada por la separación de sus padres y la necesidad de madurar prematuramente. Se sentía distinto a sus compañeros de escuela, siempre con amigos mayores.
Vivió con su madre y su hermano Teo, a quien cuidaba y cocinaba. Sus primeros años los pasó con sus abuelos mientras su padre desarrollaba su carrera musical. Esta dinámica familiar temprana influyó en su sentido de responsabilidad.