En un intercambio de datos de color sobre sus respectivos sectores, se reveló que en la venta de medialunas, la preferencia ha cambiado drásticamente: de un 80% de grasa y 20% de manteca, se pasó a un 80% de manteca y 20% de grasa. Por otro lado, Daniel Nimares, de la industria del juguete, destacó la importancia de la previsibilidad que ahora tienen las Pymes para vender a plazo, algo que antes era imposible debido a la alta inflación.
Nimares se mostró optimista sobre el futuro, considerando que los años de transición han servido para ordenar la economía. Cree que con esta estabilidad, los comerciantes y las familias podrán volver a consumir juguetes.