El actor Gerardo Romano, de 79 años, debió dejar de tomar Viagra debido a su diagnóstico de Parkinson.
Romano, quien públicamente había contado que tomaba Viagra tres veces al día, ahora reduce su frecuencia a una vez por semana o dos o tres veces al mes.
El actor relaciona esta disminución en su actividad sexual con la medicación para el Parkinson, la presión y el colesterol, además de la propia edad.