A pesar de la supuesta crisis económica, se observó un gran movimiento de personas viajando durante el fin de semana largo. Esto generó un debate sobre si realmente existe una crisis o si se trata de una "retracción" económica.
Algunas personas entrevistadas afirmaron no notar la crisis, incluso comparando los precios de Buenos Aires con los de Mendoza. Otras, si bien reconocieron la situación, mencionaron que se las arreglan con ayuda familiar o trabajando arduamente.
Se destacó la afluencia de turistas en la Avenida Corrientes y en otros puntos del país, así como la ocupación de teatros y locales gastronómicos, lo que sugiere una aparente normalidad para un sector de la población.