En la Fiesta del Cordero en Magdalena, se observa el meticuloso proceso de preparación de la carne para la parrilla. Los trabajadores, comparados con una escudería de Fórmula 1 por su eficiencia, cortan y preparan los cuartos traseros del cordero.
Bastian, uno de los encargados, explica que la carne se corta en porciones de aproximadamente dos kilos, estimando medio kilo por persona. La carne se cocina a la parrilla de campo, y se le da un "golpecito más de calor" antes de servirla.
Se destaca la calidad de la carne, que se deshace fácilmente, y el método de cocción que mantiene la jugosidad sin necesidad de salmuera. La organización es clave, con un flujo constante de corderos listos para ser preparados y servidos a los comensales.