En la Fiesta del Cordero en Magdalena, el proceso de despiece del cordón asado es un espectáculo de precisión y rapidez. Daniel, uno de los encargados, compara el trabajo con el de una escudería de Fórmula 1, donde cada miembro tiene una función específica.
Los corderos, que llegan atados con alambres, son rápidamente desarmados con alicates. Se retira el hierro y se colocan en una mesa de madera para ser divididos según el peso solicitado por los clientes, que varía entre uno y dos kilos.
Se destaca la organización del evento, con una fila de aproximadamente 50 metros para quienes optan por comer de pie o en mesas exteriores, con precios más económicos. Quienes eligen el salón comedor pagan previamente y acceden con una pulsera.