El megacohete Starship de SpaceX explotó durante su amerizaje en el Golfo de México. A pesar de las imágenes impactantes, el incidente es considerado un éxito parcial ya que la explosión ocurrió durante el amerizaje y no en el despegue, lo que indica que hay aspectos a mejorar pero no un fracaso total.
Este lanzamiento, el número 12 del Starship, busca la reutilización de los cohetes, un avance crucial dada la complejidad y el alto costo de cada dispositivo. Las empresas como SpaceX y Blue Origin compiten por llegar a la luna y poder establecerse allí, enfocándose no solo en la llegada sino en la permanencia y el aprovechamiento de recursos.
La explosión, aunque dramática, no opaca la celebración de los equipos de SpaceX, quienes ven en este evento una oportunidad de aprendizaje para futuras misiones. La carrera espacial actual se centra en la sostenibilidad y la capacidad de permanencia, diferenciándose de la histórica competencia entre Estados Unidos y la Unión Soviética por la conquista lunar.