Nicolás es presionado por Dwight y Elias para que revele la identidad de Quentin, el asesino, y ayude a encontrar a Mónica, quien desapareció mientras investigaba.
Se revela que la agencia está cerrada y que Nicolás, a pesar de su pasado, es el único que puede ayudar, ya que Mónica encontró un archivo clave antes de desaparecer.
Dwight insinúa que Javier, alguien cercano a Nicolás, podría estar involucrado y que no se puede confiar en él.
Nicolás se muestra reacio a colaborar, pero Elias le pide ayuda para encontrar a su hija, a quien considera descuidada y hablador.
Se menciona que ocho agentes murieron y que alguien forzó a Nicolás a delatar sus nombres.