Se reportan numerosos casos de entradas falsas para la final entre River y Belgrano, generando estafas a hinchas.
Las entradas falsificadas eran de alta calidad, idénticas a las originales, con el mismo diseño, croquelado y hasta el mismo tipo de papel.
El fraude se detectaba solo al momento de escanear el código QR, cuando el sistema indicaba que la entrada era inválida.
La policía intervino para evitar el ingreso de personas con tickets ilegítimos, lo que generó tensión y empujones, especialmente cuando los hinchas se sentían apretados contra un muro.