Beatriz Olloaga explicó que el amor florece en el anhelo y este necesita espacio para desarrollarse. Recomendó dar espacio a la pareja, permitiendo que cada uno tenga sus amigos, deportes o hobbies.
Mencionó teorías antiguas, como las de los Vedas, que sugerían que las parejas debían separarse por un mes al año para sentir anhelo y reconocer las cualidades del otro.
A pesar de las dificultades económicas actuales que impiden la separación física, sugirió que actividades gratuitas como correr o pasear al aire libre pueden proporcionar ese espacio necesario para la pareja.