El Departamento de Estado de EE.UU. ha comunicado al Congreso la ampliación a 17.500 miembros del grupo étnico sudafricano de descendientes neerlandeses (africaners) que podrán ser admitidos como refugiados. El gobierno republicano argumenta que la seguridad de esta minoría blanca está en riesgo debido a presunta discriminación por parte del Ejecutivo del Congreso Nacional Africano, liderado por Cyril Ramaphosa. El costo estimado para el traslado de este nuevo grupo de refugiados rondaría los 100 millones de dólares. Los africaners han sido el grupo más beneficiado por la política migratoria de la administración Trump este año fiscal, paralizando solicitudes de otras partes del mundo. Todd Schultz, director de la ONG FWD, explicó esta situación.
La tensión entre la Casa Blanca y el gobierno de Ramaphosa se agudizó a raíz de un proyecto legislativo de 2025 para redistribuir tierras, que afectaba a la minoría blanca, poseedora del 70% de las tierras a pesar de representar solo el 7% de la población. Esta desigualdad tiene sus raíces en la política de apartheid. La ley fue calificada como racista por Donald Trump, quien respondió con represalias como el boicot a la cumbre del G20 en Johannesburgo en 2025.