Se explicó que Dios juzga en medio de los dioses, especialmente aquellos que reciben Su palabra. Se advirtió contra la actitud de no sentir nada y esperar pasivamente la bendición, enfatizando que la palabra de Dios actúa a través de las personas.
Se citó el Salmo 82:6, donde se dice "Vosotros sois dioses, y todos vosotros hijos del Altísimo", pero se aclara que morirán como hombres. Se afirmó que Dios juzgará la tierra y que Él heredará todas las naciones, advirtiendo sobre las graves consecuencias para quienes se opongan a la justicia divina.