Existe desconcierto en la OTAN ante la postura de Estados Unidos sobre su despliegue militar en Europa. Tras anunciar el envío de 5.000 soldados a Polonia, el presidente Donald Trump se retractó parcialmente, aunque el secretario de Estado insistió en que la presencia militar estadounidense se ajustará y ya se está coordinando con los aliados.
La reducción de tropas estadounidenses en Europa, anunciada previamente, se relaciona con la molestia de Trump con el canciller alemán Friedrich Schmitt y la percepción de falta de apoyo europeo en conflictos como el de Irán. A pesar de las decisiones estratégicas, Trump afirmó que su decisión sobre Polonia se debe a su buena relación con el presidente polaco Karol Nowroszki.