Se generó un debate sobre la tributación de impuestos en Argentina, donde se expuso un supuesto esquema de porcentajes.
Según los datos presentados, los más ricos tributarían el 25% de sus ingresos declarados, la clase media el 30%, y los sectores de menores recursos el 37%.
La discusión se centró en la fuente de estas estadísticas, con un periodista exigiendo la procedencia de los datos, mientras se explicaba que el gasto en alimentos, que recae fuertemente en los sectores de menores ingresos, está gravado con IVA, lo que incrementa su carga tributaria efectiva.